Y era una noche de Mayo de un fin de semana cualquiera en Pattaya… después de cenar fuimos a unos cuantos bares a tomar las primeras rondas de copas para abrir el estómago. Aquí hay tantos, y cada uno con algo especial, que empezar en uno y luego ir a alguna discoteca es hacerle un feo al resto. No me acuerdo del nombre del primero por que no me dice nada, no se porque vamos la verdad, pero la ruta continuó por Airport y Diamond para acabar cogiendo coche y dirigirnos al Fashion… mi primera vez en el Fashion… Y dices, pinta bien no?…
Y es que el sitio está guapo… el local chulo, un escenario con chicas de buen ver bailando y la botella de alcohol con bebidas cuesta unos 25/30€… si es que Pattaya te llama a pillarla. A todo esto, en el precio viene incluido un camarero que te va sirviendo nada mas ver tu vaso vacío, vamos que eres el amo. A modo de detalle también te van poniendo cosas para picar, fruta, palomitas, unos aperitivos Thai…
Y que tal te parece el Fashion… Y que Jesús diga, “las mejores palomitas del mundo“. No se… Jesús tío…
Y va pasando la noche… te ríes, te lo pasas bien. Andreu me dice por segunda vez, “eh tío la última y me voy“. Sí, sí, venga la última. Pobre hombre, aún le quedan otras dos, por mis huevos, y él sin saberlo. Pero se va acercando el momento culmen de la noche, el que hizo que me replantease muchas cosas que normalmente daba por sentado.
Y te ríes cuando lo oyes de terceros… pero y si te pasa a ti eh, graciosillo.
Y lo pasas mal… tu cerebro procesa tanta nueva información que se bloquea y no sabes como reaccionar. Normalmente piensas si me pasase esto, yo reaccionaría de esta manera. Pero no, no lo haces, no se te pasa por la cabeza. De hecho en ese momento no se te pasa por la cabeza nada. Y mucho menos cuando sales de marcheta con tu viejo amigo Alcohol, y llevas encima a su prima Tajada. Te puedes olvidar de todo y limitarte a responder por instintos.
Y es lo que pasa, te pones violento, muy violento. Toda la ira acumulada de pequeño aflora y calma por estallar. No me enrollo mas, os cuento lo que paso…
Y has bebido… y te estas meando. TOD@S sabemos lo que es eso no? Lo sabemos porque así están las plantas del muelle del marítimo… Pides la geolocalización del escusado, proximidad en millas y dirección mientras calculas la fuerza del viento y empiezas a generar la ruta hacia el punto de destino. No te das cuenta cuando te dicen sonriendo, ahí, ahí. Claro, vas con la prima de tu colega y no estás al tanto, y los cabrones no te avisan. Que yo tampoco lo haría, la verdad es que las lecciones de la vida se aprenden a las malas, y cabrones que si me ha pasado a mi que le pase al resto.
Y la ruta es correcta… llegas al lugar de los hechos apenas minutos antes de que suceda lo que nos ha llevado a que el día de hoy os suelte una parrafada monumental. Entro en el baño, hay cuatro tíos con pinta de camarero dentro, normal es un sitio pijo, uno te sostiene la toalla, otro le da al grifo del agua, otro al botón del jabón, muy bien coordinados, podrían trabajar en el box Ferrari.
Y te bajas la bragueta… hasta aquí bien no? Te relajas, empieza el desalojo, te relajas mas todavía… No olvidemos que voy parcialmente perjudicado y con la vejiga a reventar, ojos cerrados, cabeza hacia delante, te dan ganas de tararear… es un momento especial, insuperable, nadie te lo puede quitar, es tuyo… MAL!!!
Y en un instante noto dos manos en el cuello… QUE ESTÁ PASANDO!!?? Y se te corta. Lo que pensabas que jamás sucedería pasa. La vejiga que hasta el momento clamaba por un respiro y que una vez abierta no se iba a cerrar hasta vacía, se cierra, se calla como una puta, y tú te olvidas de ella, de que te estas meando y de todo lo que te rodea.
TE ESTAN TOCANDO! MIENTRAS MEAS!!!Yo no soy violento, pero madre mía… La sangre y el alcohol hervían.
Y resulta que me está dando un masaje… MAL!!! Que estoy meando joder. Be, ahora no mea ni dios. Y ahora me da golpecitos en la espalda… MAL!!! Y me cruje el cuello… MAL!!! Y el hijo puta lo hace bien… PEOR!!! Como coño pude pensar eso… pero es que coño, la verdad, relajaba. Y así, y con un poco de concentración las agua vuelven a su cauce mientras yo disfruto del masaje (maricones vosotros!). Y al acabar me lo guardo todo, me dirijo a lavarme, pero la cosa no ha acabado ahí, me viene otro por detrás, otra vez, me coge a la altura del pecho, y CRACK!!! Me cruje, la espalda.
Y yo flipo… porque claro, yo solo quería mear. Y va, y por primera vez en años alguien ha sido capaz de crujirme la espalda, y ha tenido que ser un tailandés canijo. Y te ponen una toalla caliente mientras te lavas la manos. Y te rodean los cuatro y te piden propina, y yo dudaba si repartir ostias o soltarles un billete, porque la verdad, me habían dejado de puta madre…
Y es que por mucho que no te guste… si te lo hacen con cariño el mal es menor, y quien sabe, a lo mejor te gusta...
Y como dice mi padre... si no lo puedes evitar, relájate y disfruta.
Saludos desde Pattaya!!!
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Simplemente fantástico. Nunca hubiera pensado que algún sitio de este planeta te hacen un masaje mientras meas. Impresionante. Toda una experiencia.
ResponderEliminarMe he partido con tu relato y tu forma de relatarlo. Fantástico. Sigue así, y sube fotos!
Saludos desde acá.
seras pendon!! seguro que te estaban masajeando el cuello? que cuello?????
ResponderEliminarpasalo bien y SE MALO!!!!
Rubén, que por ahi se empieza y luego acabas por mal camino...
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